lunes, 15 de abril de 2013

España 2013

Recientemente asistí a una conferencia que impartió el prestigioso economista Mario Weitz en ESIC Sevilla sobre la situación económica española en 2013 y sus perspectivas. En síntesis afirmó lo siguiente:

Cree que la crisis va a durar unos 8 años, llevamos 5 y medio. Nos quedan 2 años y medio para que el paro empiece a bajar.
Que los precios de la vivienda seguirán bajando este año y el que viene, hasta un 15% adicional.
Considera prioritario una reforma del sistema de pensiones, prediciendo su colapso en 25 años debido al envejecimiento de la población y la huida de jóvenes, aparte de la crisis.

El Reino de España debe acometer una serie de reformas estructurales que necesitan tiempo y dinero para llevarlas a cabo. Cree que lo mejor es un rescate light, la conocida OMT del BCE, que suponga una rebaja a la mitad de la prima de riesgo, ya que la principal partida de gasto presupuestario es el pago de los intereses de la deuda pública. Ello implicaría "liberar" dinero para acometer las necesarias reformas cuyos objetivos se reducen a dos: reducir drástica y realmente el gasto público y anticipar la edad de jubilación a los 67 años. Además, casi seguro que éstas serían las condiciones que nos impondrían desde Europa.

La solución está en realizar estas reformas, enumeró las siguientes:

Cambio del modelo productivo basado en la tecnología, la formación y la innovación. Esto no producirá efectos antes de 20 años.

Fomentar las exportaciones debido tanto al bajo consumo interno como a la baja inversión, situación que durará unos cuantos años más. Contamos con buenas empresas y buenos productos en sectores como el agrícola, automóvil, textil, farmacéutico, ferroviario, infraestructuras, energías renovables, aguas...pero debemos buscar nuevos mercados que tenemos en la actualidad abandonados: menos Europa (salvo Polonia y Chequia) y más Asia (China, dragones asiáticos e India), América Latina (Méjico, Brasil, Chile, Perú, Colombia, Panamá), países árabes productores de petróleo y gas (mientras les dure) y África.

Resolver el problema de la financiación de las pymes, facilitando su acceso a la bolsa o generando nuevas vías a través de la emisión de bonos.

Fomento del inglés a todos los niveles y desde la escuela.

Hacer márketing. No sirve de nada tener buenos productos si no son conocidos allende nuestras fronteras. Rehacer la marca España y formar buenos profesionales en comercio exterior y finanzas.

En el turno de preguntas fue más concreto y criticó, a su entender, la lentitud de las reformas, eso sí, bien encaminadas pero que él lo habría hecho todo nada más llegar al poder. Se debería extender el ajuste a todas las capas de la población y no sólo a las clases medias y bajas.

Hay que combinar políticas de austeridad y de crecimiento para conseguir una fuerte rebaja de la prima de riesgo.

Se necesitan más funcionarios de Hacienda para controlar la economía sumergida.

Apuesta por una fusión de Ayuntamientos. Cierre del Senado y Diputaciones, de televisiones autonómicas y aeropuertos inviables. Reducción de asesores y coches oficiales (RTVE tiene 120 coches oficiales). Despido de empleados públicos que no de funcionarios y reducción de salarios de los jefes de las pocas empresas públicas supervivientes.

Copago sanitario, aunque con carácter simbólico y con efecto disuasorio, solucionar el costoso botiquín de medicinas que tenemos en nuestras casas y eliminar el turismo sanitario.

Menos Universidades y que éstas se especialicen, y más formación profesional. Reclama el fin de la endogamia del profesorado universitario.

Es un deber pagar impuestos para sostener los servicios públicos y así hemos de concienciarnos.

Terminó diciendo que es optimista. Menos mal.

Ante esto, un servidor se va a la Feria. ¡Qué la disfruten, si pueden!.

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