jueves, 4 de abril de 2013

Semana Santa de Sevilla

Ha pasado una Semana Santa más y ya van unas cuántas. No resisto la tentación de expresar mi opinión sobre la misma. Intentaré ser breve y esquemático.

Esto parece Dublín. Si el clima no acompaña, no sólo sufrimos los cofrades sino también todos aquellos que viven de esto, especialmente el sector hostelero. Y ya lo están pasando mal para que encima llueva de la manera que lo ha hecho frustrando sus expectativas de empezar a remontar el vuelo.

A pesar de los medios y avances técnicos, puedo dar fe de la variedad de pronósticos meteorológicos y los sustos que provocan. No entiendo cómo nos pueden decir a las 7 y cuarto de la tarde que hay 0% de probabilidad de lluvia hasta las 12 de la noche y una vez que hemos salido nos avisan urgentemente para decirnos que en menos de una hora va a llover. De locura. No era fácil decidir ante tanta incertidumbre.

No hemos podido disfrutar de portentosas imágenes en la calle (la Amargura, el Amor, los Estudiantes, San Bernardo, el Cachorro...) pero ahí siguen en sus templos todo el año. No las dejemos solas porque nuestros Titulares no nos dejan solos ni un momento de nuestras vidas.

Afortunadamente hay en nuestras Hermandades gente sensata, que piensa en el patrimonio de sus hermandades, que son las imágenes y sus hermanos. Si no se puede salir, no se sale. Y si salimos pero el riesgo de agua crece, hay que buscar alternativas que acorten la exposición de nuestro patrimonio a las malas condiciones meteorológicas: muy bien la Paz, Baratillo, Macarena...

Y hay Hermandades que por insolidarias deberían ser advertidas o sancionadas. No hace falta que las mencione porque todos las tenemos en mente. Tampoco entiendo que salgan en la Semana Santa de Sevilla determinadas hermandades y espero que algún año el Cabildo catedralicio le abra a los Negritos la puerta de San Miguel a su hora.

Algunas hacen un esfuerzo bárbaro por mantener su sello inconfundible durante la Estación de Penitencia ante el crecimiento exponencial de nazarenos, como puede ser el Silencio, y otras clásicas, como Pasión, que no se quedan ancladas en "lo que siempre se ha hecho", que se arriesgan y que una veces acierta (túnica de las hojas de acanto y banda con música de categoría) y otras no (calavera).

Cada vez hay menos cosas que me emocionan pero esas pocas cosas me emocionan más. Una buena saeta a nuestra bendita Madre, una buena chicotá, un buen paso de Misterio y el Señor.

El Consejo de Cofradías está para coordinar a las Hermandades y sirve de interlocutor con Arzobispado, CECOP y AEMET. Si no sabe coordinar, si no sabe imponer su autoridad o no puede, que reflexione al respecto y decida lo más conveniente para las Hermandades y Cofradías de Sevilla.

Ver al Arzobispo parándose y hablando con la gente, bendiciendo y besando a los niños durante la procesión del Santo Entierro no tiene precio. El ejemplo del papa Francisco de cercanía del pastor con su rebaño parece que ha calado y se extiende por la jerarquía. ¡Qué siga así!

Por último, disfrutad al contemplar el más impresionante misterio de nuestra Semana Santa. Faltan 374 días para el Domingo de Ramos, si Dios quiere.


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